Datos personales

Mi foto
"Nada muere, todo cambia -dirá Jennie-. Hoy es el pasado de otro tiempo". Quizás al leer más abajo pienses que sólo lloro, mi estimado lector ignoto, pero cuando me conozcas verás que también puedo sonreir.

miércoles, 1 de octubre de 2014

El arte no es tan feo después de hora

[Antes del film]
Esta vez revolví la cartera y como salió la roja (la birome), me dije: "La roja no", y luego inmediatamente pensé "¿Por qué la roja no?" y rápido se sucedieron todo tipo de asociaciones nuevamente simbólicas, que el rojo sangre y el rojo pasión, que el rojo dolor, que el rojo primario sumado al amarillo da mi color y, posteriormente llegó After hours, el film de Scorsese para el día/noche de hoy, mi estimado lector ignoto.
Las luces de sodio brillan como nunca en estas avenidas, las están cambiando lentamente por luces de led.
Subieron dos, recién, que piden monedas o tarjetas para viajar. Permanezco con la cabeza gacha sobre el papel, con los auriculares puestos simulando no oírlos. Escucho. "¿Me da una monedita?, es que tengo familia", la voz se tamabalea. Están borrachos o drogados y no paran de increpar a un pasajero, siento que van a cometer algo indebido: viajar gratis. El chofer sigue diciéndoles que paguen.
Uno se sienta, arrastra la voz, me da escozor, quisiera darles una moneda para que callen, pero nunca sacaría la billetera frente a ellos.
Ahora se han sentado por separado, sus voces callaron. Son jóvenes, no deben tener más de veinticinco años. Pienso en mi doble jornada de trabajo en este momento, en las horas toleradas para conseguir mis monedas y me lleno de bronca, después de todo voy luego de horas a intentar olvidarme del mundo cruel por dos horas. Mi droga dura poco, pero es la que me puedo pagar, ya le he rogado al sistema unas cuántas decenas de veces que me diera con trabajo mis monedas para el viaje.
Se han relajado. Se oyen sus risotadas, arrastran las palabras una y otra vez, su desaliño es casi como el mío, no me quité la tierra de las botas rojas, no alcancé a peinarme luego de sta mañana. Ya es de noche, se han bajado y en breve lo haré también.
Veremos después de estas horas qué más te llegue a contar.

[Después del film]
After hours. Mezcla de risa y ahogo. Vuelvo a mi Soho, pero esta vez en remis.

Martin Scorsese, Después de hora (After hours), 1985 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La isla misteriosa, de Martin Scorsese a Sueñambar


[Antes del film]
Libreta nueva. Creo que a estas alturas ya debería escribir estas líneas en una tablet o algo así pero, ya sabés mi estimado lector ignoto, no corren tiempos favorables para circular por las noches con esa tecnología encima. Si hasta me parece que se escucha mi sonrisa muda al ver la llegada de este 122 verde, tras haber hurgado entre el caos de arriba de mi única mesa estas dos lapiceras verdes de manera totalmente deliberada. 
 La isla misteriosa, promete el film del Ciclo de Cine Forum que reabre luego de tantos años, y acaso no han sido los años de naufragio en un mar de absoluta incertidumbre de quien te escribe, sorteando las más feroces tormentas en alta mar o el más impiadoso sol, tanto como la más fría y calma noche. 
 Pero ha llegado la hora. El oleaje promete playas firmes, tal vez no más extensas que las de una isla, pero firmes como para apoyar mis laxas piernas al fin.
¡Tierra firme! Me parecen gritar estas líneas que se deslizan por sobre una cuadrícula rigurosa de líneas verticales y horizontales cruzadas y el oleaje de la tinta en rémora por sobre las orillas que en cualquier momento anclan la esférica punta en el más absoluto misterio. 
Será una isla carnívora como la de Life of Pi, tal vez de fantasía como aquella en que millonarios infelices solucionaban sus problemas con algo de reflexión y de entretenimiento desde una caja boba, o la de un Robinson que encuentra a su amigo Viernes, o de un gordo Tom Hanks que llora como un loco por su Wilson. Pareciera que las islas tienen ese nosequé de engaño al navegante. 
Por mi parte, quisiera que la isla ésta de mis líneas anunciaran la proximidad de tierra firme, encontrar una planta en una maceta como en Terra Firme que [no comprendo mi letra] promesa de vida, de nueva vida, la esperanza está puesta, al menos con esta tinta verde, que va a tono con el de este transporte. 

Martin Scorsese, La isla siniestra (Shutter island), 2010