[Antes del film]
Voluntariamente dejé pasar dos jueves (y la lapicera azul con cubierta naranja se quedó sin tinta, reviso el fondo más subterráneo de mi cartera, ha salido la de tinta negra, no la deseo esta vez, saco otra azul, clásica y argentina birome azul, humm, no es argentina, leo la marca Micro Dolce, una pequeña punta asegura la fluidez de una dulce tinta en mis líneas ya no tan irregulares y, el salto del 125 la ha hecho trastabillar en un giro al veloz galope otra vez). Te decía, mi estimado lector ignoto, que dejé pasar voluntariamente dos jueves sin nuestro ciclo de cine habitual para descansar y reponerme, con la intención de ir a ver el supuesto film del final del día/noche de hoy (¿Será Drácula?) pero, la inauguración de una exposición que parece prometedora hace que precise de un jueves aplazado más. Voy camino a dicha inauguración, espero que el film sacrificado bien lo valga y que el azúcar de esta micro sensación colme de más sabor el film del próximo jueves, habremos de aplazarnos para retomar con mayor brío nuestros encuentros placenteros.
[Después de la inauguración]
Así es, fueron encuentros placenteros (Una niña apoyada en el asiento que está delante de mí me pregunta: "¿Todo eso escribiste vos?" No le respondo y continúo, intento concentrarme).
Exactamente dos horas y media antes- la niña bajó, cierro la ventanilla, el viento helado se cuela implacable por allí- me hallaba en veloz trayecto a pie por esa calle en dirección al oeste, me esperaba el encuentro con la música de un amigo a quien sólo conocía en la virtualidad. Te decía, entonces, que en mi rápido trayecto escuché las campanadas de las diez de la noche, casi como las que oyera una Cenicienta y llegué al bar, lo vi desde lejos, las ventanas iluminadas daban cuenta de un pequeño escenario vacío, busqué entre la… (La letra vuelve a hacerse irregular, el asfalto ha de ser muy accidentado por aquí) gente que estaba reunida afuera. Luego, hice un rápido recorrido circular en la esquina... [primera frase autocensurada a posteriori de su escritura y publicación, como sucederá a futuro con muchas otras, a conciencia de que mi libertad termina donde empieza la ajena], me decidí y entré para ir directo a su encuentro.
No dudé en saludarlo y presentarme, él aseguró que si yo no lo hacía tampoco me reconocería.
A veces pienso en mi imagen frente a los demás, pienso en la imagen que tengo de mí, pienso, digo bien, en esas dos imágenes tan disímiles que conviven en mí pujando por sobresalir una por sobre la otra, imágenes que a veces entran en conflicto y en otras conviven (Más saltos sobre esta avenida al sur) en el más firme lazo.
La música en vivo fue excelente, disfruté cada acorde con un placer inconmensurable. No fue un aplazo el de esta noche, mi estimado lector ignoto, fue suspensión, de pronto me hallé volando al ras de un sentido conocido como realidad y pensé en mis sueños de futuro, entonces ahora sí que caigo en la cuenta, soy una mujer de acción y es por eso que puedes considerarme auténticamente soñadora.
Estimado Lector Ignoto y Sueñambar, Suspensión, Inauguración de la Colección del MUSAC en el MACRO y Recital del grupo Venezia en el Bar Olimpo, Rosario, 24/09/09

1 comentario:
Gracias por compartir tus impresiones con nosotros Clar. Tenés el don de caerle bien a la gente desde la primera impresion y de quedar en la memoria de todos. Mis amigos te recuerdan y solo compartieron un par de horas con vos! Y eso que mis amigos tienen una memoria de pez, jajjaa.
Te envio un gran abrazo y vuelvo a celebrar mi suerte de haberte conocido en aquel recital.
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