La necesidad tiene cara de hereje, afirma el dicho y, así fue hoy, que tuve que optar por tomar el reemplazo en la escuela justo cuando salía en dirección a la Facultad para ver el film de la semana. Pero, llegué a tiempo para gozar de la segunda parte y ver a esa mujer desesperada por satisfacer a su amado al punto de permitirle transformarse en la mujer que él había, y aún seguía amando.
Ella habría de caer al abismo de la manera más insospechada, sólo por un susto, sólo por el acoso de su propio miedo.
Sonó la campana.
“¿Sería capaz de soportar la mirada de sus ojos?”- Leo en el catálogo y, retomo el otro film que en parte también vi anoche, Modigliani quien le había dicho a su amada que sólo cuando la amara de veras podría ver a través de sus ojos el brillo de su alma.
Modigliani los había pintado finalmente.
El objeto cuando se encuentra de verdad es siniestro, te aniquila. Yo agregaría, te traspasa. Es el vértigo de la realidad.
Alfred Hitchcock, Vértigo, 1958

1 comentario:
¡¡Que bueno Hitchcock!!
Despues voy a leer todo tu blog y te doy mi opinión...
Pero seguramente que va a estar a la altura de alguien que disfruta el arte tanto como vos...
¡¡Saludos!!
Publicar un comentario